Los temas usuales son las relacionadas sin dudas con los ruidos que van desde desagradables hasta intolerables. Tanto celebraciones en horarios de descanso, mudanzas en la noche, perros encerrados ladrando sin control, conciertos a un volumen irracional, discusiones a los gritos, etc implican la intervención de un administrador para regular dichas conductas.
Ensuciar lugares comunes, apropiarse de ellos dejando elementos personales como juguetes , bicicletas, muebles, o recibir basura de pisos superiores en el caso de estar en planta baja también suelen ser motivos de conflicto.
Es función del administrador de consorcios estar disponible para los momentos en que situaciones como estas se presentan para brindar soluciones en el corto plazo, así como estar atentos a los casos en que las expensas se ven en la necesidad de una suba de su valor por algún motivo específico, plantearlo con la debida anticipación para permitir la correcta organización de las finanzas.
Respecto de dichas expensas, la intención siempre es reducir su costo lo máximo posible. Nos ocupamos de temas como el cuidado de la electricidad, compras al por mayor, sensatez a la hora de elegir la presupuestación de trabajos, los cuales serán llevados adelante por gente de nuestra confianza con la idoneidad para ejecutarlos. Asimismo controlamos que los ingresos por su pago se correspondan con los depósitos, y queden respaldados en facturas, recibos.
